A simple vista el precio de un libro parece totalmente arbitrario; un ejemplar de sesenta páginas puede costar 400 pesos y otro de quinientas apenas noventa. En el camino para asignar el precio hay muchos factores: desde si es importado o nacional, si fue realizado con apoyo gubernamental o de forma independiente, si paga o no derechos de autor hasta el tipo de encuadernación, el tipo de papel o el diseño de las tapas.

Así como se puede reconocer una editorial por el diseño de las portadas (los colores vivos de Almadía y el amarillo de Anagrama son inconfundibles) a veces se puede identificar quién publicó un libro por cómo cierran la cifra del precio.

Uno pal peso

Penguim Random House es un conglomerado que, en español, agrupa 27 sellos editoriales (Alfaguara, Punto de Lectura, Debolsillo, Lumen, Debate, Plaza & Janes, entre otros) y los precios de sus precios siempre terminan en nueve. Es decir, siempre les falta un peso para tener una cifra cerrada: 89, 99, 159, 199, 399 y así. Una editorial independiente que también cierra sus precios de esta manera es Almadía.

Dos pal peso

El rival de Random es Grupo Planeta, el conglomerado editorial más grande en idioma español: lo conforman 64 sellos editoriales (Diana, Austral, Destino, Seix Barral, Booket y la homónima Planeta, entre otros). Cada una de las editoriales que integran Grupo Planeta están un poco más lejos de la cifra cerrada pues les falta siempre dos pal peso: 98, 198, 208, 398 y así.

Curiosamente, Tusquets y Paidós (que también pertenecen a Planeta aunque lo disimulan bien) tienen terminaciones en 9, igual que su acérrimo enemigo; son la excepción que confirma la regla.

Cerradas o semi-cerradas

Entre las editoriales que optan por cifras cerradas o semi-cerradas, facilitando así la labor de dar cambio, están las que distribuye Colofón: la imponente Anagrama, Páginas de Espuma, Siruela, Galaxia Gutenberg, Axial o Blackie Books. Por lógica sólo hay dos variantes, terminan con cero o con cinco: 130, 250, 325, 455 y así. Una editorial independiente que también cierra el precio de sus libros de esta forma es Textofilia.

El orden del caos

Finalmente, hay algunas editoriales que parecen guiarse por el azar y sus terminaciones son caóticas. Malpaso (recientemente en el ojo del huracán) tiene precios como: 371, 267 o 403. Lo mismo ocurre con Akal, que en su colección Básica de Bolsillo utiliza cualquier número del cero al nueve para la última cifra del precio. Sexto Piso, por su parte, a veces opta por las cifras cerradas (250, 325) pero en ocasiones se pone rebelde y puede elegir 199.

No queda claro cuál es la utilidad de esta información, aunque no por eso carece de interés. En cuestiones prácticas es posible decir que un García Márquez (Diana, Grupo Planeta) debe terminar en 8, un Borges (Debolsillo o Lumen, Penguim Random House) en 9 y una Patricia Highsmith (Anagrama, Colofón) en cero o 5 . Si no fuera así, entonces cabe empezar a sospechar.