El primero de enero del próximo comienza la tercera temporada de Sherlock, la serie producida por la BBC. Serán tres episodios de una hora y media cada uno después de dos largos años espera. Los británicos son así con la televisión: temporadas muy cortas (tres o seis episodios) y pausas enormes. Sherlock, por supuesto, no es la excepción.

La fecha oficial se anunció ayer viernes y antes de eso la BBC mostró dos avances muy cortos sobre la nueva temporada. El primero a mitad de año y el segundo hace un par de días.

Todos han seguido con sus vidas tras la muerte de Sherlock. Watson se dejó crecer el bigote y la señora Hutson continúa regentando el 221B de Baker Street. Mientras tanto, Sherlock observa. Observa y espera. Espera para reaparecer.

El segundo trailer sigue la misma tónica de no decir mucho, más bien nada. Sherlock está vivo, ya no es más un misterio. Lo que hay que saber es cómo está vivo. Curiosamente, el que parece que peor la ha pasado es Anderson, un anti-Sherlock durante los seis episodios.

Si tuviera que elegir sólo un motivo por el cual pienso que Sherlock es la mejor serie de la televisión (dejando de lado la actuación de Benedict Cumberbatch) es lo bien trabajado que está el guión. Mark Gatiss y Steven Moffat, los escritores, han hecho una refuncionalización casi perfecta del Sherlock Holmes de Conan Doyle en el siglo XIX a un Sherlock que vive en el Londres del siglo XXI. Pero además, cada historia está sólo basada en los trabajos de Doyle, pero todas las tramas, en algún momento, toman un camino diferente al planteado en los originales. Las historias de Sherlock surgen del canon para después volverse fan fictions.

Un tema muy aparte, por el cual Sherlock también brilla, es por su narrativa transmedia La historia no sólo transcurre en la televisión sino que hay ciertas subtramas que pueden seguirse a través de blogs (el blog de Watson, el blog de Molly), en menor medida (porque no aporta nada a la historia) el sitio web de Sherlock Holmes y, la cereza del pastel, varios videos que fueron subidos a la web de la BBC que agregan detalles a la trama. Por ejemplo, el siguiente al respecto del suicidio de Sherlock:

La espera está terminando. El próximo primero de enero conoceremos al nuevo archi-enemigo de Sherlock, Charles Augustus Magnussen, que según Moffat es todavía más terrorífico que el propio Moriaty, y sabremos, por fin, cómo hizo el único detective consultor para sobrevivir a su propio suicidio.