La semana pasada se presentó en  el Centro de Expresiones Contemporáneas de Rosario el festival de Teatro de Sombras Eclipse. El jueves, dentro del marco del festival, vi Banbolenat, un espectáculo hermoso, tanto para la vista como para los oídos.

Banbolenat es un espectáculo de sombras de arena, actores y música en vivo. Proyectados sobre una enorme pantalla amarilla, Alejandro Bustos, el dibujante, construye (y destruye) mundos con una facilidad pasmosa. Con sólo un movimiento de su mano, todo un escenario aparece. Con otro, instantáneamente, se esfuma.

Banbolenat narra el nacimiento del hombre, el descubrimiento de un mundo donde todo es nuevo y la búsqueda del significado de las cosas.  Yo soy un firme defensor de una buena historia pero creo que esto es un caso donde el arte significa por sí mismo: la forma en que me envolvieron en una atmósfera de magia y fantasía hizo que, al menos para mí, la historia pasara a un segundo plano.