Esta segunda mitad del año está siendo increible, realmente. En definitiva fue bueno salir de la escuela y explorar distintas posibilidades. Y además cada vez la literatura, y el libro como objeto, me emociona más. Me está pasando algo curioso: no quiero a las letras como medio de vida primordial. Como a Sol, no me atrae estar en un cubículo realizando investigaciones sobre detalles nimios. A lo más, quiero estar en un aula, creando pasión por los libros y el idioma. Pero además de eso, me encanta haber regresado al mundo de Internet de manera profesional. Hace un año o dos le comentaba a mi padrino que me encantaba el Nuevo Internet, el 2.0. Ahora, más que nunca, es una red llena de conocimientos y posibilidades. No hay cosa que no puedas encontrar o crear con las herramientas que existen. Y estoy realmente feliz trabajando en este espacio virtual, aprovechándolo, aún no al máximo, pero descubriendo poco a poco todos sus vértices, sus posibilidades.

Actualmente todo mi trabajo lo hago en Internet. El diseño, la programación, la escritura y otras cosas… y gracias a ello me queda mucho tiempo para los proyectos más personales que espero el próximo año comenzar a volverlos realidad.