Esta entrevista se publicó originalmente en la edición del 17 de junio de Diario a Diario y fue realizada por Ornán Gómez.

¿Qué significa LaLiLu y por qué abrir una librería en Comitán?

LaLiLu es un sigla cuyo significado fundamenta todo el proyecto. Significa Laboratorio (por laboratorio teatral), Librería y Lugar (por lugar de encuentro). La decisión de abrir la librería en Comitán tuvo en cuenta varios factores pero el principal fue que yo sentía que una librería especializada en literatura era ya muy necesaria en la ciudad.

¿Cómo defines este concepto de librería donde las personas pueden venir a charlar, leer, trabajar, conectarse al internet, sin que tenga ningún costo, lo cual no es común en Comitán y mucho menos en Chiapas? ¿Qué te mueve a ofrecer estos servicios?

Nos mueve la idea de que este lugar sea habitado (de allí Lugar de encuentro): quizá no siempre uno quiere comprar un libro pero sí leer algo. O quizá no quiere leer pero si ver una película. O tomar un taller. O ver una obra de teatro. O tener un lugar silencioso donde tomar un café y pensar. El hecho de que en LaLiLu, en un día u otro, las personas puedan realizar cualquiera de estas actividades nos garantiza que siempre haya alguien en este lugar. Y ese es nuestro objetivo principal.

Muchas estadísticas indican que en México se lee muy poco o casi nada. ¿Qué piensas al respecto? ¿Cuáles consideras que son los principales obstáculos para que las personas de Comitán se acerque a la lectura?

Creo que el principal obstáculo es que el libro es aún un artículo de lujo. porque en el país todavía hay carencias básicas. Nadie puede pensar en leer o en comprar un libro si no tiene asegurado antes las condiciones básicas para vivir: alimento, educación, salud. Desde esta perspectiva, las estadísticas que indican que en México se lee poco también tendrían que aclarar que hay 40 millones de pobres que tienen otras necesidades fundamentales.

Por otro lado, creo que los jóvenes con acceso a internet sí están leyendo mucho. Lo hacen en otros soportes: tablet, celular, computadora, pero en sus actividades diarias se topan todo el tiempo con la lectura. Después ellos mismos se acercan a la librería porque le van encontrando el gusto al libro físico, a la sensación de pertenencia, a la idea de armar una biblioteca propia.

Quizá lo más importante para vencer el miedo a la lectura es recomendar, recomendar con pasión y asegurarle al otro que si uno libro fue malo, el siguiente puede ser el bueno.

Entiendo que además de librero, eres un lector curioso y exigente que promueve la lectura, así como otras actividades culturales. A partir de ello, ¿cuáles crees que son los beneficios que los lectores pueden encontrar en la lectura de libros? ¿Cuál es tu propósito al promover los círculos de lectura, el cineclub, la danza, entre otras actividades culturales en beneficio a la formación cultural del municipio?

Que las personas sepan que en LaLiLu siempre hay algo para hacer, para ver, para disfrutar. Las actividades de LaLiLu van orientadas al esparcimiento y también a entender otras formas de ocio.

LaLiLu, para quienes leen, ya es sin duda un referente no sólo de lectura, sino como espacio cultural accesible al público en general. ¿En qué medida, la librería ha intervenido en la vida cultural de los comitecos?

Habría que preguntarle a los comitecos. La librería tiene una oferta cultural y no son pocos los que nos apoyan aprovechándola.

Desde tu experiencia en la venta de libros, ¿Qué tipo de lectores abundan en la ciudad? ¿Cuáles son los géneros que más se venden y a qué crees que se deba?

LaLiLu tiene un catálogo acotado. Nos gustan los buenos libros… la literatura. Entonces tenemos editoriales cuya pasión y amor se nota desde la portada: Almadía, Sexto Piso, El Zorro Rojo, Textofilia, Caja de Cerillos, Acantilado. Son editoriales pequeñas, quizá no tan conocidas, pero cuyos libros son excepcionales. Desde allí tratamos de orientar el gusto de nuestros visitantes.

Obviamente, también tenemos a los conglomerados editoriales y muchas veces son esos libros los que más se venden. Murakami, Villoro, Vargas Llosa o García Márquez son autores que son muy vendidos.

Por último, ¿de qué manera crees que la literatura podría ayudar a prevenir y a contrarrestar la violencia en México?

Creo que esa misión no le corresponde a la literatura. En todo caso, la literatura, la lectura, nos puede ayudar a conocer otros mundos y, si estamos con la mente abierta, a comprenderlos.