Este post no es para discutir las ventajas del ebook o para defender al libro clásico por su olores y su textura. El objetivo es más terrenal: desentrañar el laberinto de la descarga de ebooks1 porque mientras algunas personas, casi siempre especialistas, se dedican a discutir el futuro del libro en papel o el presente del ebook, hay otras que aún se preguntan cómo o dónde descargar libros digitales.

El primer programa que se necesita es μTorrent, un cliente gratuito y ligero que usa el protocolo BitTorrent. Tiene versiones para Windows, Linux y Mac. Con este programa es posible descargar todo tipo de contenido y, por su estructura P2P, es la manera más veloz y eficaz de hacerlo. μTorrent es el software que nos permitirá gestionar las descargas de ebooks.

Los libros digitales tienen muchos formatos pero el más recomendable es el .epub. Además de ser de código abierto el libro se adapta a cualquier tamaño de pantalla y también se puede cambiar el tamaño de la letra. La página web que tiene la colección más grande de libros en español es ePub Libre, se actualiza con regularidad y son de excelente calidad (sin erratas ni páginas faltantes).

Cuando hayamos encontrado el libro que queremos sólo hay que hacer click en el botón “Descargar (Magnet Link)”. Automáticamente debe abrirse μTorrent y comenzar la descarga del libro que, con una conexión decente, no debe tardar más de cinco minutos en completarse.

Una vez que tenemos el archivo con extensión .epub hay que saber cómo abrirlo. En Mac (con OS X) es muy fácil: con doble click el libro se añade a la aplicación iBooks y la próxima vez que conectemos un iPhone o un iPad se sincroniza de forma automática. En Windows hay que añadir el libro a la biblioteca de iTunes (Archivo > Añadir archivo a la biblioteca) y sincronizar el dispositivo. Para dispositivos con Android la mejor aplicación de lectura de ePubs es Aldiko.

Finalmente, si lo que queremos es leer el libro en una computadora (con Windows o Linux) la mejor aplicación es Calibre por ser gratuita y multiplataforma. Desde ahí se puede gestionar toda la biblioteca virtual y también visualizar cualquier tipo de archivo de lectura.

  1. Por supuesto es sólo uno de los muchos métodos que existen []