Los zombis se pusieron de moda gracias a The Walking Dead, una serie que cada vez gana más adeptos a pesar de que nunca termina de ocurrir algo. O más bien siempre ocurre lo mismo: una huída constante hacia un lugar que pueda otorgar algo de paz a los sobrevivientes de la humanidad. Algunos quisieran tener el honor de devorar los cerebros de Rick y compañía pero yo, si pudiera elegir, preferiría, por mucho, ser un zombie británico.

Estoy convencido que las mejores ficciones televisivas son británicas y con temática zombi no hay excepción. En 2008 Charlie Brooker, que todos deberían reconocer por Black Mirror, escribió su propia versión del apocalipsis-zombi, tuvo sólo cinco episodios (aplauso a la brevedad inglesa) y se llamó Dead SetEl título es un lindo juego de palabras porque los protagonistas de la historia son los participantes de la casa Big Brother que, por momentos, piensan que la aparición de muertos vivientes es parte del espectáculo mediático.

¿Cómo se afronta una invasión de zombis desde la reclusión? Este es el punto de partida de la serie y la respuesta la encontrará un grupo diverso de personajes que cualquiera que haya visto un reality-show sabrá reconocer. Último dato: los zombis de Dead Set son capaces de correr y lo hacen de forma muy veloz. Sin condición física no podríamos salvar nuestra vida contra ellos.

En el 2013, ya con el furor de los muertos vivientes a pleno, la BBC salió a la cancha con In the flesh, una mini-serie de tres episodios. Si hasta ahora las series de zombies se enfocaban en la supervivencia de los humanos ante un brote de muertos-vivientes, In the flesh da un giro y pone su atención en los zombis cuando la epidemia (The Rising, como le llaman) ya ha sido controlada.

In the flesh
In the flesh

En In the flesh no se terminó el mundo. Al contrario, la vida continúa y el Gobierno logró desarrollar medicinas para controlar los instintos zombis y también programas de inclusión para que todos los zombis puedan tener una vida normal. Kieren Walker es uno de los afortunados en poder volver a su pequeño pueblo natal, con su familia, pero no todos están felices de tener a un no-muerto caminando por ahí. In the flesh es, en síntesis, una metáfora de la discriminación que muchas personas aún sufren en la actualidad por causas diversas (enfermedades, color de piel, orientación sexual, género, etcétera).

Hace un par de meses la BBC confirmó una segunda temporada de la serie que se estrenará en los primeros días de mayo. La historia continúa con los mismos protagonistas que continúan viviendo en el pueblo donde, según parece, los no-muertos y los vivos han alcanzado un frágil estado de paz.