Como no podía ser de otra manera, este año la edición de Kosmopolis en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona fue dedicada a Roberto Bolaño. En el 2002 Bolaño participó con una lectura sobre el estado de la literatura argentina pero esta vez él fue el homenajeado. Una de las charlas más interesantes fue la conferencia, o mesa redonda, en la que estuvieron los editores Jorge Herralde de Anagrama, Jaume Vallcorba de Acantilado y el escritor A.G Porta.

Herralde es, entre todos,el que mejor conoció a Bolaño, quien además siempre quiso publicar en Anagrama. “Se sentía un autor de Anagrama por su afinidad con el catálogo”, afirma Herralde. Con A.G Porta, Bolaño escribió una novela breve a cuatro manos con un título fantástico, Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce. Finalmente, Vallcorba trató más con el Bolaño-poeta por lo que en Acantilado se publicó un libro de poesía suyo.

La charla tiene de todo, no en vano dura una hora:

Siendo sincero, algo parecido a esta charla esperaba del ciclo “Bolaño en cuatro libros” organizado en El Ateneo también con motivo del aniversario luctuoso del escritor. Desafortunadamente, nada más alejado de la realidad, al menos en lo que respecta a la mesa redonda sobre Los Detectives Salvajes. No tiene mucho sentido escuchar tres respuestas a la pregunta ¿Cómo conocieron la literatura de Bolaño? si dos de los participantes afirman que ni siquiera les gusta tanto su escritura y el tercero divaga con una historia personal de vacaciones en la Costa Atlántica.

En este caso la tajante afirmación de Alejandro Dolina es correcta: “Muchas veces los reportajes no son más que preguntas cuyas respuestas no interesan un carajo”.